¿Qué pasa si tengo 300 pulsaciones por minuto?

¿Qué pasa si tengo 300 pulsaciones por minuto?

Síntomas de taquicardia

La frecuencia cardiaca (o pulso)[1] es la velocidad de los latidos del corazón, medida por el número de contracciones (latidos) del corazón por minuto (lpm). La frecuencia cardíaca puede variar en función de las necesidades físicas del organismo, incluida la necesidad de absorber oxígeno y excretar dióxido de carbono, pero también está modulada por numerosos factores, entre los que se incluyen la genética, la forma física, el estrés o el estado psicológico, la dieta, los fármacos, el estado hormonal, el medio ambiente y las enfermedades/enfermedades, así como la interacción entre estos factores[2] Suele ser igual o cercana al pulso medido en cualquier punto periférico.

La Asociación Americana del Corazón establece que la frecuencia cardíaca normal de un adulto en reposo es de 60 a 100 lpm[3] La taquicardia es una frecuencia cardíaca alta, definida como superior a 100 lpm en reposo[4] La bradicardia es una frecuencia cardíaca baja, definida como inferior a 60 lpm en reposo. Cuando un ser humano duerme, es habitual un ritmo cardíaco de entre 40 y 50 lpm, que se considera normal. Cuando el corazón no late con un patrón regular, se habla de arritmia. Las anomalías de la frecuencia cardíaca indican a veces una enfermedad[5].

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Algunos niños nacen con un ritmo cardíaco anormalmente rápido debido a una alteración del sistema eléctrico del corazón, una condición conocida como taquicardia supraventricular (SVT). La taquicardia supraventricular puede producirse en el útero, poco después del nacimiento y hasta la edad adulta.

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En los bebés, la frecuencia cardíaca puede alcanzar los 300 latidos por minuto y en los niños mayores suele ser de 220 a 250 latidos por minuto. Según los recursos médicos, la frecuencia cardíaca normal para un bebé de entre 1 y 11 meses es de 80 a 160 latidos por minuto. Para los adultos y los niños mayores de 10 años, la frecuencia normal es de 60 a 100 latidos por minuto.

El corazón humano lleva incorporado un marcapasos situado en la aurícula derecha, conocido como nodo sinusal. Envía un impulso eléctrico a través de las aurículas, lo que provoca la contracción auricular. Este impulso es recibido por otro nodo llamado nodo auriculoventricular (AV).

Fibrilación auricular

El pronóstico para los niños con TSV es excelente. El problema no suele poner en peligro la vida del niño y existen tratamientos seguros y eficaces. Pautas de ejercicio: Es mejor que las pautas de ejercicio sean elaboradas por el médico del paciente para que se puedan incluir todos los factores relevantes. Por lo general, no es necesario restringir la actividad de los niños con TSV y el niño puede participar en todas las actividades físicas, incluido el atletismo de competición. Si se produce un episodio durante la competición, el niño debe retirarse de la participación hasta que se convierta la arritmia. Además, deben evitarse las actividades que impliquen escalar o las alturas, ya que un episodio puede provocar mareos que lleven a una caída. Consulte la sección sobre el síndrome de Wolff-Parkinson-White para obtener información sobre el ejercicio específico de este subtipo.

Taquicardia supraventricular paroxística

La taquicardia supraventricular (TSV) es una frecuencia cardíaca rápida (taquicardia) que suele producirse cuando los impulsos eléctricos que se originan en el nódulo auriculoventricular o por encima de él (parte del sistema de control eléctrico del corazón que controla la frecuencia) están desincronizados.

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Cuando una persona entra en esta arritmia, el corazón late a un mínimo de 100 latidos por minuto y puede llegar a 300 latidos por minuto. La TSV también se conoce como taquicardia supraventricular paroxística (TSVP) o taquicardia auricular paroxística (PAT).

Las personas con TSV pueden sufrir esta arritmia de vez en cuando, sin relación con el ejercicio, el estrés u otras causas comunes de aceleración del ritmo cardíaco. Para la mayoría de las personas, la TSV no es peligrosa. El corazón sigue funcionando con normalidad, bombeando sangre por todo el cuerpo.

Algunos pacientes con TSV, que suele aparecer por primera vez en personas de entre 20 y 30 años, pueden no presentar síntomas, entrando y saliendo de la arritmia rápidamente. Otros tienen síntomas, como palpitaciones, corazón acelerado, sudoración y sensación de mareo. La taquicardia supraventricular puede convertirse en un problema que requiera tratamiento si dura mucho tiempo o provoca dificultad para respirar o dolor en el pecho.